Terapia de
Precisión.

Poder disfrutar de lo que tienes sin que tu mente esté esperando que algo lo estropee. Descansar sin culpa. Dejar de vivir en esa alerta de fondo que nunca se apaga del todo.

Eso es lo que cambia cuando se toca justo lo que hay que tocar.

★★★★★ 4.7 / 5 Trustpilot +1.000 pacientes Psicólogos certificados en EMDR

Para personas cuya vida, desde fuera, está bien. Pero por dentro algo no termina de encajar: una mente que no se para nunca, las mismas emociones que se repiten sin saber bien por qué, la sensación de que algo dentro de ellas sigue condicionando cómo piensan, cómo reaccionan y cómo viven. Aunque ya hayan hecho terapia antes.

El Método de Precisión identifica desde la primera sesión qué hay en el origen de esto. Sin remover lo que no hace falta remover.

Lo que describes cuando intentas explicar cómo te sientes.

Tu vida, desde fuera, funciona. Tienes trabajo, relaciones, proyectos. A veces más de lo que imaginabas tener hace unos años.

Y aun así hay algo dentro de ti que no termina de asentarse.

Entre la vida que tienes y cómo te sientes hay una distancia que ya ni sabes cómo explicar.

Sabes que lo que tienes es suficiente. Sabes que estás a salvo. Sabes que no hay motivo real para sentirte así. Y sin embargo:

  • Vives en alerta. Pensando que algo va a pasar. Incapaz de saborear y celebrar los pequeños logros.
  • Las cosas van bien y por dentro ya estás esperando "la torta" que va a venir después. Como si tuvieras que estar siempre preparándote para la batalla.
  • Trabajas más horas de las que hacen falta. Si trabajas menos de ocho, aparece la culpa.
  • Restringes las cosas que te dan placer porque tienes la sensación de que deberías estar haciendo algo más.
  • Te machacas por descansar aunque objetivamente lo que ya has hecho sea mucho.

Y luego está esto otro, que es más silencioso:

  • No creerte lo que vales aunque todo el mundo a tu alrededor te lo diga.
  • Sentirte pequeño y fuera de lugar en un sitio donde, objetivamente, tienes todo el derecho a estar.
  • Que te importe demasiado lo que piensan de ti, hasta el punto de censurarte ante los demás.
  • No sentirte suficiente con algunas personas de tu familia, aunque en el contexto profesional hayas cosechado mucho éxito.

Muchos de los que llegan aquí ya han hecho bastante trabajo personal. Años de terapia en algunos casos. Han removido, han abierto puertas, han entendido cosas. Y algo ha mejorado. Pero hay algo que no termina de moverse. Y en algún punto decides que ya es el momento de tocarla de verdad.

Lo que vemos que pasa, casi siempre, es que hay algo que todas las terapias anteriores dejaron fuera.

El diagnóstico

Lo que casi siempre se queda fuera.

La terapia cognitivo-conductual te da herramientas. Aprendes a identificar pensamientos automáticos, a cuestionar creencias, a gestionar mejor la ansiedad del día a día.

Mientras lo practicas, ayuda.

Algunas terapias más profundas van al trauma. Trabajas experiencias del pasado, procesas cosas que llevas años cargando.

También ayuda.

Pero hay algo que casi siempre se queda fuera en ambas:

Los patrones de afrontamiento y lo que hay debajo de esos patrones.

Llevas años respondiendo a lo que te preocupa de la misma manera.

  • El control.
  • El perfeccionismo en cada minúsculo detalle.
  • La sensación de que "aún no has hecho suficiente" que sigue activa aunque estés descansando en el sofá un domingo por la tarde.

En algún momento, probablemente en la infancia o en la adolescencia, necesitabas responder así para sobrevivir. Y funcionaron.

Pero debajo de esos patrones hay algo más. Una emoción que se quedó atrapada en esas experiencias tempranas y que nunca se procesó del todo.

Suele ser algo como la vergüenza, la sensación de no ser suficiente, o el miedo al rechazo.

Esa emoción sigue ahí, activa, aunque hayan pasado décadas. Y es la que hace que los patrones sigan funcionando aunque ya no los necesites.

Cuando una terapia trabaja los síntomas pero no toca los patrones, y cuando trabaja los patrones pero no procesa las emociones que los originaron, el cambio es parcial.

Las cosas mejoran, pero en algún punto se detienen.

Plano detalle

Llevamos más de diez años viendo esto en consulta. Cuando miramos juntos qué pasó en esas terapias anteriores, casi siempre encontramos lo mismo: trabajaron síntomas, trabajaron comprensión, a veces trabajaron trauma.

Pero las emociones que siguen activas por debajo no se tocaron directamente. Y eso es lo que hace que las cosas vuelvan.

Y hay algo más.

Cuando una emoción lleva años activa sin procesarse, dejas de sentirla como algo que te ocurre y empiezas a confundirla con quien eres. Cuanto más tiempo llevas ahí, más cuesta distinguir quién eres de lo que te está pasando.

El Método

de Precisión.

Hay un problema con empezar a trabajar en terapia sin un mapa: no sabes qué hay que tocar. Y cuando no sabes qué hay que tocar, el trabajo es más lento, más disperso, y muchas veces se abren cosas que no había que abrir.

Lo primero que hacemos con el Método de Precisión es, desde la primera sesión, construir ese mapa.

Tu nuevo yo

Lo que cambia cuando se toca lo que hay que tocar.

Sin el proceso
Con el proceso

Vives en alerta y lo intentas compensar.

Sales a andar. Haces respiraciones. Te evades con una serie, un libro, un podcast. Te distraes trabajando cuando se activa algo por dentro. Ayuda un rato. Y después vuelve.

Dejas de vivir en alerta.

Puedes saborear y celebrar lo que va bien sin estar esperando que venga el golpe después. Eso, ahora mismo, puede parecer imposible. Después del proceso, es solo un martes normal en tu semana.

"Gracias a Loreto he podido entender y calmar pensamientos que tenía en mi mente (algunos de los cuales no era ni consciente) pero que me llevaban a actuar de formas concretas. Esto me ha traído muchísima, muchísima paz. También he aprendido a analizar y calmar ciertas emociones incómodas que aparecen a veces y a superar miedos que limitaban mi día a día. Tiene una gran capacidad para hacer que todo fluya y parezca sencillo con un mínimo esfuerzo detrás por su parte. Pero lo mejor de Loreto es ella como persona. Desde el momento que hablamos por la primera sesión me transmitió muchísima confianza, calma, bondad, dulzura, sensibilidad y empatía. Siempre me he sentido comprendida, valorada, tenida en cuenta y nunca juzgada. Un mix maravilloso de profesional y persona que siempre estaré agradecida de haber encontrado."
IR
Irene
Paciente verificada

Te machacas y lo intentas compensar.

Te formas más. Buscas al siguiente coach que te diga qué hacer. Lees sobre sistema nervioso, sobre dinero, sobre lo que sea que te esté incomodando. Encuentras más cosas por hacer, como si todo dependiera de que tú hagas más y más cosas. Y sin embargo la exigencia sigue ahí.

Te permites fluir con la vida sin machacarte.

Descansas sin que aparezca la culpa. Trabajas las horas que hacen falta y no una más. Y lo que ya has hecho empieza a sentirse como suficiente.

"Carolina es de las mejores terapeutas que he conocido nunca. Llegué con una idea muy clara a trabajar y hemos ido directas y al foco, con respeto y calma pero sin irnos a rebuscar de más, algo que me había pasado en otros procesos. Además la técnica de EMDR me ha dado una calma y una confianza en la vida que jamás había experimentado. Todo el proceso está siendo increíble y en tan solo 4 sesiones siento que algo en mí ha cambiado por completo. Quiero añadir el cuidado y acompañamiento desde el minuto 0 haciendo la llamada con Iván me hizo sentir muy tranquilo. Es un equipo impecable."
AR
Ariadna
Paciente verificada

No te crees lo que vales y lo intentas compensar.

Te desahogas hablándolo con alguien cercano. Lo escribes para sacarlo de tu cabeza. Te recuerdas todo lo que tienes. Piensas posibles soluciones. Buscas razones objetivas para convencerte de que no hay motivo para sentirte así. Y aun así, por dentro, sigues sin creértelo del todo.

Te crees lo que vales.

Puedes estar en una sala donde objetivamente tienes todo el derecho a estar y sentirte ahí.

"Para mí la terapia con María ha supuesto encontrar luz en un momento donde no veía ni una mínima chispa. Con su paciencia y cariño al intentar entenderme creo que ha conseguido que poquito a poco yo pudiera ver cosas que no era capaz y también de hacerlas por mí misma. Quería agradecerle en especial esa paciencia, cariño y comprensión que al hacer la terapia muestra porque muchas veces si no vives situaciones creo que es muy complicado ser empática con esa persona y ella lo es."
CR
Cristina
Paciente verificada

Sabes que estás a salvo. Sabes que tu vida está bien.

Y sin embargo hay algo dentro de ti que no termina de creérselo del todo. Esa distancia entre lo que sabes y lo que sientes es el cansancio más difícil de explicar.

Deja de importarte tanto lo que piensan de ti.

Puedes ser tú, con tus equivocaciones, tus risas, tus bromas… sin censurarte.

"Empecé terapia porque sentía que algo iba mal a pesar de que todo estaba bien, así que el primer paso fue descubrir qué pasaba. Fueron 3 años y algunos meses que estuve acompañada de la mano de Cristina González, en una jornada de autoconocimiento y reprocesamiento entre el pasado y el presente. En Cris he encontrado empatía, confianza, amabilidad y profesionalidad. No solo puedo reconocerme, como también me llevo un montón de aprendizajes para ser una adulta funcional. Aunque no pueda aplicar la técnica de EMDR en otros procesos, seguro que recordaré los demás ejercicios en los apuros del día a día. Ha sido un camino muy bonito y emocionante."
PA
Patri
Paciente verificada

Llevas años intentando moverlo solo y no se mueve.

Cada año que pasas compensando, es un año más en el que las personas que quieres reciben una versión tuya que está agotada. Y uno menos de los que te quedan para vivir de otra manera.

Conoce al equipo

Psicólogos sanitarios certificados en EMDR

El equipo de Instituto Lanzas está compuesto por psicólogos sanitarios especializados en el Método de Precisión y certificados en EMDR. David supervisa todos los casos en sesiones clínicas quincenales — revisa, orienta, y ofrece criterio clínico. Está en cada caso aunque no lleve la sesión directamente.

David Lanzas
David Lanzas
CEO · Psicólogo
Fundador

David Lanzas

CEO · Psicólogo sanitario

David es psicólogo especialista en trauma, ansiedad, autoestima y es fundador de Instituto Lanzas, un centro de psicoterapia 100% online.

Creador del Método de Precisión, método de trabajo terapéutico con el que consigue reducir los tiempos en terapia de los pacientes que acuden a consulta.

Junto con su equipo ha ayudado a más de 1.000 personas en los últimos 10 años y cuenta con más de 600 alumnos del ámbito de la psicología y psiquiatría.

Cristina González
Cristina González
Psicóloga sanitaria
Equipo Lanzas

Cristina González

Psicóloga sanitaria

Gallega afincada en Madrid. En buen equilibrio entre el ritmo frenético de Madrid y la quietud y naturaleza de mi pueblo. Tener siempre verdura de la huerta de casa y huevos de gallinas de tus abuelas es una buena manera de hacer puente entre ambos mundos.

Empecé psicología por pura curiosidad y me enamoré rotundamente de la parte clínica durante mis prácticas en la Unidad de Conductas Adictivas del Hospital de Ourense.

Desde hace más de diez años acompaño a personas con ansiedad, dificultades del estado de ánimo o relacionales y trauma.

Loreto Rico
Loreto Rico
Psicóloga sanitaria
Equipo Lanzas

Loreto Rico

Psicóloga sanitaria

Soy de Madrid. Me gusta ducharme con agua fría, me chifla la fruta — todas y cada una — y necesito mis ratos a solas cada día, son lo que me sostiene. Pienso las cosas con calma antes de decidirlas, y creo que esa forma de mirar también está presente en cómo trabajo.

Llevo seis años trabajando como psicóloga y amo mi profesión. Acompaño a personas que arrastran heridas del pasado y patrones que se repiten, a resolver sus conflictos internos para que puedan vivir desde un lugar distinto.

Carolina Oblare
Carolina Oblare
Psicóloga sanitaria
Equipo Lanzas

Carolina Oblare

Psicóloga sanitaria

Malagueña de nacimiento, aunque durante más de quince años he vivido en tierras gaditanas y hace poco he vuelto a casa. Vivo entre la calma de la consulta y el caos bonito del día a día con mis hijos. Fuera de consulta, gran parte de mi vida transcurre entre mochilas, kimonos y juguetes aunque intento sacar un rato para entrenar, desayunar tranquila y disfrutar del mar.

Llegué a la psicología con la curiosidad de comprender cómo funciona la mente y ya llevo quince años ayudando a las personas a sanar las heridas emocionales del pasado que siguen presentes, aliviando esa carga para que recuperen la calma.

Jimena Gesto
Jimena Gesto
Psicóloga sanitaria
Equipo Lanzas

Jimena Gesto

Psicóloga sanitaria

Madrileña viviendo en Río de Janeiro. Siempre me ha encantado viajar y sentir que el mundo es muchísimo más grande de lo que conocemos, pero Río me robó el corazón y decidí quedarme.

Llegué a la psicología buscando entenderme a mí misma en la adolescencia, y desde entonces no he querido hacer otra cosa. Llevo cinco años acompañando a personas que cargan con mucho peso desde hace años y que, cuando por fin llegan a un momento más estable, están preparadas para mirar todo eso y dejar de sobrevivir.

María García
María García
Psicóloga sanitaria
Equipo Lanzas

María García

Psicóloga sanitaria

Murciana, trabajo muy cerquita del mar y siento que eso también forma parte de mi manera de entender la vida y la terapia. Fuera de consulta disfruto de las cosas sencillas: pasear al solecito, sentarme tranquilamente a tomar un buen café o perderme durante horas leyendo una buena novela.

Para mí la psicología siempre ha sido vocación. Desde pequeña me fascinaba entender cómo nos sentimos y por qué vivimos las cosas como las vivimos. Llevo más de cinco años acompañando a personas desde una mirada integrativa, adaptando cada proceso a quien tengo delante.

Yago Alonso
Yago Alonso
Psicólogo sanitario
Equipo Lanzas

Yago Alonso

Psicólogo sanitario

Soy de Sariegos, un pueblo de León, y vivo y trabajo desde aquí. Me gusta el ritmo distinto que tiene un pueblo: salir a andar por el monte, volver a casa con tiempo, no tener que correr siempre. Hablo italiano desde que estudié una parte de la carrera en Roma.

Empecé estudiando Biología antes de darme cuenta de que lo que de verdad me interesaba era entender a las personas, no a los organismos. Llevo cinco años como psicólogo acompañando a adultos, parejas y adolescentes en momentos en los que gestionar las emociones se vuelve difícil o aquello que antes era sencillo se ha convertido en un reto.

Cómo funciona

El trabajo que hay que hacer no ocurre en un espacio físico. Ocurre en ti.

100% online

Trabajamos online porque el reprocesamiento emocional no depende de estar en la misma habitación. Depende de que haya seguridad y precisión en la intervención. Hacerlo desde tu casa tiene además una ventaja terapéutica concreta: lo que se desbloquea en una sesión sigue integrándose después, en el entorno real donde vives. No hay una transición de por medio que te saque del estado en el que estabas trabajando.

Sesiones de 60 minutos

Al principio, recomendamos una vez a la semana para que el proceso tenga continuidad real. Si eso supone un esfuerzo económico o de tiempo, una vez cada dos semanas también funciona. Según avanzas y te vas sintiendo mejor, las sesiones se van espaciando hasta el alta.

Sesión a sesión

Trabajamos sesión a sesión, sin bonos ni compromisos por adelantado. Una terapia que funciona se tiene que notar. Si no lo notas, no tiene sentido seguir.

Mapa de conflictos desde la primera sesión

Desde la primera sesión construimos el mapa de conflictos. Aquí no nos gusta perder el tiempo. No hay un período de semanas en las que simplemente hablamos de lo que te ocurre sin saber a dónde vamos.

"Mi experiencia con María García está siendo muy grata. Nunca antes había hecho terapia online porque, de alguna manera, creía que la conexión de trabajar en persona se perdía. Sin embargo, tras varias sesiones con ella, he notado que la distancia no tiene por qué ser un factor relevante. María ha sabido crear un ambiente en el que me siento seguro, no juzgado y escuchado, en el que puedo expresar mis inquietudes sabiendo que sesión tras sesión hará un seguimiento muy profesional de mi evolución."
AG
Andrés Guerrero
Paciente verificado
La inversión

El coste que llevas años pagando y que nunca verás en una factura.

Hay un coste que llevas años pagando y que nunca verás en una factura. Los proyectos y planes que pospones. Los años que siguen pasando con la sensación de que esto, algún día, se resolverá solo. Todo eso forma parte del precio de no tocarlo.

El coste de trabajarlo, en cambio, sí lo puedes calcular.

Lo más probable es que ya hayas invertido bastante más en intentar moverlo por otros caminos. Formaciones, libros, suscripciones, otras terapias que ayudaron un rato y luego se quedaron cortas. Sumando todo eso, el cálculo suele sorprender. Y casi siempre es más de lo que te va a costar empezar este proceso.

La diferencia es que aquí cada sesión tiene dirección.

Sabemos de dónde venimos y adónde vamos desde el primer día. La terapia convencional alarga los tiempos porque sin un mapa claro, el trabajo es mucho más lento.

90 / sesión
  • Sin bonos de sesiones que luego se te acumulan.
  • Solo continúa si sientes que avanzas.
  • Mapas de conflictos desde la primera sesión.
  • Dirección clara desde el día 1.
  • Sesiones de 60 minutos, supervisadas por David.
  • 100 % online desde la comodidad de tu casa.

Hemos colaborado con medios y marcas como:

El Mundo Telva Iberia
Próximos pasos

Cómo es el principio.

01 — Reservas

Llamada de valoración

El objetivo de esta llamada es que nos cuentes tu situación, resolver las dudas que tengas y valorar si tiene sentido seguir adelante. Sin compromiso. Reserva el día que mejor encaje contigo en el calendario de abajo y nosotros te llamamos por teléfono.

02 — Primera sesión

Mapa de conflictos

Construimos contigo el mapa que nos dice exactamente dónde hay que trabajar. Sales con criterio claro de tu propio recorrido.

03 — Proceso

Trabajo sesión a sesión

Sin bonos ni paquetes. Solo continúas si sientes que avanzas. Las sesiones se van espaciando conforme vayas mejorando hasta dar el alta.

Preguntas frecuentes.

Así se vive

Cuando lo que lleva años dirigiéndote desde dentro deja de tener el control.

Tomas una decisión importante y la tomas.

Sin darle quince vueltas durante semanas. Sin revisarla mentalmente por la noche para ver si te equivocaste.

Pasas por una discusión y puedes parar antes de reaccionar.

Pensar, respirar, responder. En lugar de decir algo que luego tengas que estar recogiendo durante días.

Pides ayuda cuando la necesitas.

Sin sentir que estás fallando por pedirla, sin ensayar mentalmente la petición para que suene bien.

Terminas el día y tu cabeza se apaga de verdad.

No se queda en bucle mientras intentas dormirte, repasando una reunión o lo que tienes pendiente mañana.

Miras atrás y hay cosas que antes te activaban que ahora simplemente están.

Sin el peso que tenían. No porque las hayas olvidado, sino porque se integraron de otra manera.

Hay una versión de ti que lleva años cargando emociones que nunca terminaron de procesarse. Vergüenza que se instaló en un momento concreto. Y el miedo al rechazo que sigue colándose donde no le corresponde estar. Cuando eso cambia desde la raíz, cambia todo lo que se construía sobre ello.

Llevas tiempo sabiendo que hay algo que no has terminado de tocar. Esta es la manera de tocarlo.

Reserva una llamada, nos cuentas tu situación, resolvemos tus dudas y valoramos juntos si tiene sentido empezar.